Un dirigente gremial explicó que el sistema de vouchers «se aplicó de manera arbitraria» en la educación de Chile hace 40 años y los resultados siguen vigentes.
El docente y dirigente gremial chileno Alfonso Segundo Godoy Quezada advirtió sobre los «riesgos» para la educación de la utilización del sistema de vouchers, porque «genera más desigualdad», y pidió a los argentinos que «no lo repliquen».
Godoy Quezada, dirigente de la Asociación Gremial de Educadores de Chile (AGECH) y ex presidente del Colegio de Profesores Regional Valparaíso, explicó que el sistema educativo de vouchers «se aplicó de manera arbitraria durante la dictadura en los años ’80 y las consecuencias son que la brecha para estudiar es cada vez más desigual».
El docente chileno alertó que este sistema, que propone el candidato a presidente de Libertad Avanza, generará «problemas, como el crecimiento de la desigualdad en el acceso a la educación y endeudamiento de las familias que intentan insertar a sus hijos en la universidad».
Sostuvo que «la educación privatizada es generar más pobreza y acá en Chile fue implementado a la fuerza» y señaló que «no la podemos cambiar porque está en la Constitución».
Marcó que el sistema educativo chileno «responde a los principios del neoliberalismo en el cuál el mercado impera sobre la educación».
En tanto, inssitió en que este sistema trae una «profunda inequidad», como se puede ver «en el sistema educativo chileno».
La gratuidad de la educación es uno de los temas que puso en discusión el candidato presidencial de La Libertad Avanza (LLA), quien propone la aplicación de un sistema de vouchers que fue implementado en pocos países y con resultados poco satisfactorios en la calidad educativa, además de provocar un elevado nivel de endeudamiento para las familias.
El sistema fue desarrollado en la década de 1960 por el economista estadounidense Milton Friedman y fue implementado en países como Chile, Nicaragua, Suecia y Nueva Zelanda.
La financiación educativa del voucher consiste en que el Estado entregue a los padres una cantidad de dinero por cada hijo en edad escolar con el que se abonarán los gastos del centro educativo donde elijan matricularlo, según su conveniencia particular, durante un periodo determinado por año escolar o semestre.
Para el candidato a presidente por la LLA, «con el mecanismo de vouchers se crea competencia, entonces aquellas instituciones que lo hagan mejor van a tener mayor afluencia de alumnos» y «las instituciones que quiebren van a quedar en manos de las que queden en expansión, y es un círculo que genera mejor calidad educativa».
Por ejemplo, Recaredo Gálvez, especialista en educación de la Fundación Sol de Chile, señaló que el modelo «afectó a las instituciones públicas menos conocidas porque tienen menos posibilidades de acceder a mejores financiamientos, y esto hace que también disminuya su matrícula y al mismo tiempo disminuya la posibilidad de que puedan posicionar sus investigaciones o de que puedan tener mayor calidad educativa y mayor infraestructura».
El investigador destacó que el sistema de «no logró garantizar calidad» y relató que «en Chile, el 40% de los niños tienen problemas de lectoescritura, que con la pandemia se agudizó y eso lo demuestran los indicadores evaluados en los exámenes PISA».
Además, comentó que en el país trasandino «también hay un nivel alto de morosidad en términos de los pagos de crédito para estudiar» y que «hoy en día ya estamos hablando de más de 700.000 personas que tienen alguna deuda educativa».
Gálvez afirmó que la implementación generó un «beneficio para la banca privada porque sus fondos siempre terminan siendo garantizados por el Estado».
«Este sistema logró demostrar que no fue del todo sostenible, generó alta conflictividad social, no mejoró la calidad de la educación, ni de las instituciones públicas, ni la empleabilidad, ni mejoró los salarios de los docentes», consignó./RadioFormosa
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